La Super Nintendo es una leyenda, de eso no hay duda, una consola con un catálogo que la propia Nintendo sigue celebrando. Juegos como Super Mario World o The Legend of Zelda: A Link to the Past se sienten tan frescos hoy como en los 90. Pero seamos honestos: no todos los clásicos han envejecido con la misma gracia, un debate que sigue vivo incluso para los grandes títulos.

Algunos títulos que en su día nos volaron la cabeza, hoy se sienten... raros. ¿Por qué pasa esto? Principalmente por dos razones: o sus propias secuelas los dejaron en ridículo, o su principal atractivo era un truco visual que ya no sorprende a nadie. Vamos a ver quiénes cayeron en la trampa del tiempo.
Superados por su propia familia
Hay juegos que no eran malos, para nada, pero sus sucesores los hicieron ver como un primer intento. Miren el caso de SimCity. En 1991, tener este juego en una consola era una brujería, un milagro. Era detallado, tenía su encanto y te dejaba crear tu ciudad, sentando las bases de un género creado por Maxis, que más tarde Electronic Arts popularizaría con nuevas entregas tras adquirir la desarrolladora. Pero si lo pruebas hoy, la cosa cambia: la interfaz es tosca y las opciones son súper limitadas. El género que ayudó a crear simplemente lo arrolló, y la misma saga de The Sims demostró que se podía ir mucho más allá.

Este fenómeno es clarísimo en los JRPG. Final Fantasy IV, por ejemplo, merece todo el crédito por ser el primero de la saga con una historia seria y personajes bien definidos, un hito dentro de la franquicia de Square (hoy Square Enix). Sin embargo, para un jugador moderno, la trama puede sentirse básica y el gameplay demasiado simple. Lo peor es que la misma SNES lo dejó atrás: Final Fantasy VI le pasó por encima con su narrativa y Final Fantasy V ofrecía un sistema de combate mucho mejor. Al final, el IV se siente más como un borrador importante que como un clásico eterno.

Cuando el truco visual ya no funciona
Luego están los que apostaron todo a la apariencia y no a la jugabilidad. Estos juegos dependían de un gancho que en su momento era impresionante, pero que hoy no aguanta, dejando al descubierto unas mecánicas flojas.
Star Fox es uno de los grandes ejemplos. Esos gráficos poligonales en 3D eran de otro planeta en su momento, pero hoy, para qué mentir, se ven bastante mal. Cuando le quitas esa novedad visual, te queda un juego arcade muy corto, sin la profundidad que hizo inmortales a otros como Super Metroid. La jugada le salió mucho mejor a Nintendo con Star Fox 64, que sí tenía un gameplay adictivo.
La trilogía original de Mortal Kombat en la SNES sufre de algo parecido. La saga se convirtió en el gran rival de Street Fighter, una franquicia que sigue vigente, casi exclusivamente por su truco visual: gráficos digitalizados y una violencia que era un escándalo. ¡Los Fatalities! Estos movimientos finales se convirtieron en la seña de identidad de la serie, como destaca la web oficial de Mortal Kombat. Pero un juego de pelea sin buenos controles no es nada, y las versiones de SNES se sienten horribles. Aunque los gráficos y los personajes molaban para la época, nadie que no esté cegado por la nostalgia aguantaría esos controles solo para ver las ejecuciones.
Otro factor que puede hacer que un clásico se sienta anticuado es una dificultad extrema o un diseño poco intuitivo para los estándares actuales.
El siguiente video de YouTube repasa algunos de los títulos más desafiantes de la consola, como Super Ghouls 'n Ghosts, que ilustran por qué ciertos diseños de la época pueden resultar frustrantes para los jugadores de hoy.
Ojo, esto no es para tirarles tierra a estos juegos. Al contrario, fueron pioneros. Pero el tiempo no perdona y la industria avanza a millón, recordándonos lo mucho que ha evolucionado todo, con franquicias clásicas que buscan reinventarse constantemente. Ahora la pregunta es para ustedes, mi gente: ¿qué otro clásico de la SNES sienten que ya no pega igual? ¡Se armó el debate en los comentarios!