Xbox afirma que los recientes recortes de precio en Game Pass ya están dando resultados positivos, aunque la compañía reconoce que todavía queda trabajo por hacer para recuperar un crecimiento estable.
Xbox parece estar viendo las primeras señales positivas tras ajustar el precio de algunos planes de Game Pass. Según un memo interno citado por The Verge y recogido por VGC, la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, aseguró que la reducción de precios ayudó a mejorar tanto la adquisición de nuevos usuarios como la retención del servicio.

El mensaje llega después de un periodo complicado para Game Pass. De acuerdo con Sharma, el crecimiento se había desacelerado y la pérdida de suscriptores aumentó luego de los cambios de precios y planes realizados el año pasado. Sin embargo, tras la reciente reducción, Xbox considera que el servicio dio “un buen primer paso” hacia la recuperación.
Game Pass busca recuperar el crecimiento
El cambio de estrategia se produjo en abril, cuando Xbox anunció una reducción en los precios de Game Pass Ultimate y PC Game Pass. Según VGC, Game Pass Ultimate bajó de $29.99 a $22.99 al mes, mientras que PC Game Pass pasó de $16.49 a $13.99.
Esta decisión parece responder a una realidad clara: Game Pass se había vuelto demasiado costoso para una parte de los jugadores. La reducción no representa una solución definitiva, pero sí marca un intento de Xbox por hacer que el servicio vuelva a ser más atractivo para los usuarios.
No todo está resuelto para Xbox
Aunque los primeros resultados son positivos, el tono del memo no presenta la situación como una victoria completa. Sharma reconoció que Game Pass no resolverá sus problemas con un solo movimiento y que Xbox tendrá que seguir trabajando para restaurar un crecimiento duradero.
Ese punto es importante porque muestra que la compañía todavía está ajustando su modelo. La presión sobre Game Pass ha aumentado en los últimos años, especialmente por el costo de incluir grandes lanzamientos dentro del servicio y por el debate sobre cuánto valor real perciben los usuarios.
Call of Duty también cambia la estrategia
El recorte de precio llegó acompañado de otro cambio importante: los nuevos juegos de Call of Duty ya no llegarán a Game Pass desde el día uno. En su lugar, Xbox indicó que serán añadidos alrededor de un año después de su lanzamiento, durante la temporada navideña. Los juegos de Call of Duty que ya están en el servicio se mantendrán disponibles.
Este movimiento sugiere que Microsoft está intentando balancear dos objetivos: mantener Game Pass atractivo, pero sin sacrificar por completo las ventas premium de sus franquicias más grandes.
Una nueva etapa para la marca Xbox
La conversación sobre Game Pass también forma parte de una etapa más amplia de cambios dentro de Xbox. Sharma ha impulsado ajustes en la marca, incluyendo el uso de XBOX en mayúsculas, una decisión que la ejecutiva describió como parte de una estrategia para presentarse de forma más clara ante los jugadores más fieles de la marca.
Más allá del nombre, el reto real está en demostrar que Xbox puede recuperar confianza. La reducción de precios puede ayudar, pero la compañía todavía necesita convencer a los jugadores de que Game Pass sigue siendo una propuesta fuerte y sostenible.
Game Pass necesita algo más que precios bajos
El mensaje principal es que Xbox ya ve señales de mejora, pero no considera que el problema esté resuelto. Los recortes de precio pueden atraer nuevos usuarios y evitar cancelaciones, pero el futuro de Game Pass dependerá de su catálogo, sus beneficios y la percepción de valor frente a otros servicios.
Por ahora, la reducción parece haber sido un primer paso positivo. La pregunta es si será suficiente para devolverle a Game Pass el impulso que tuvo en sus mejores años.